Investigación eco-epidemiológica de la plaga caracol gigante africano (L. fulica) y su potencial impacto en la salud ambiental del Valle del Cauca

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Author(s)
Giraldo López, Alan
Garces Restrepo, Mario Fernando
Castillo Giraldo, Andrés Orlando
Cadena Peña, Horacio
Version
PublishedLanguage
SpanishAbstract
In recent years, Lissachatina fulica (Bowdich 1822), or giant African snail, is one of the most conspicuous invasive species in Colombia. Particularly, its biology, besides to the habitat and climatic conditions and its affinity with the human aggregations, have allowed a rapid dissemination of this species throughout the national territory. Although only 14 years have passed since the first confirmed record of Lissachatina fulica in Colombia, to date it has been reported in 24 departments, although mainly associated with urban centers in the inter-Andean valleys of the Cauca River and Magdalena River, the Pacific region, the Caribbean, the Orinoquía and even in the Andean zone. Lissachatina fulica is a large snail that can reach up to 14 cm in length, with a maximum abundance records of 1400 ind/ha in the urban environment of the city of Cali. Their clutches contain between 35 to 290 eggs; the hatching time is between 10 to 14 days and reaching reproductive maturity in just 3 months. The low genetic diversity recorded suggests that in the region this species is still in the recent invasion stage. However, the high availability of empty shells in recreative urban areas could enhance the incidence of other zoonotic disease vectors such as mosquitoes, with the use of the water accumulated in the empty shells as a reservoir for the eggs and larvae of mosquito’s species that are considered vectors of the dengue, yellow fever, Chikungunya or Zika viruses. Lissachatina fulica (Bowdich 1822) o caracol gigante africano es una de las especies invasoras de mayor interés en Colombia en los últimos años. Particularmente, su biología, además de las características climáticas y ambientales en Colombia y su afinidad con las agregaciones humanas, han permitido una rápida diseminación de esta especie en el territorio nacional. Aunque solo han transcurrido 14 años desde el primer registro confirmado, a la fecha, ha sido reportado en 24 departamentos, aunque principalmente asociado a centros urbanos de los valles interandinos del río Cauca y río Magdalena, la región del Pacífico, el Caribe, la Orinoquía e incluso en la zona andina. Es un caracol de gran tamaño que puede alcanzar hasta 14 cm de longitud, con registros de abundancia máxima de 1400 ind/ha en el ambiente urbano de la ciudad de Cali. Sus posturas están conformadas entre 35 a 290 huevos, siendo el tiempo de eclosión entre 10 a 14 días y alcanzando la madurez reproductiva en tan solo 3 meses. La baja diversidad genética registrada sugiere que en la región esta especie aún se encuentra en etapa de invasión reciente. Sin embargo, la alta disponibilidad de conchas vacías en zonas verdes urbanas podría potenciar la incidencia de otros vectores de enfermedades zoonótica como los mosquitos, con el uso del agua que se acumula en las conchas vacías para el crecimiento de huevos y larvas de especies que son consideradas vectores del virus de dengue, fiebre amarilla, chikunguña o zika.

